Ángel Di María en Rosario Central: las estadísticas que explican su éxito total en el fútbol argentino
El regreso de Ángel Di María a Rosario Central no fue simplemente un cierre romántico de carrera, sino una revolución táctica y estadística que llevó al equipo de Arroyito a lo más alto. Con un registro de 18 partidos disputados, 11 goles y 3 asistencias, el “Fideo” se consolidó como el motor principal del equipo que se consagró Campeón de Liga 2025. Su capacidad para reinventarse a los 37 años lo posicionó como la figura excluyente de un certamen que dominó de principio a fin y que ahora lo tiene como estandarte para afrontar la Copa Libertadores 2026.
Más allá de la mística, la influencia de Di María se mide en el volumen de juego que genera para sus compañeros. El arranque del actual torneo ha sido demoledor: ya suma dos gritos sagrados, incluyendo un golazo espectacular frente a Racing Club que recordó sus mejores épocas en Europa. Cada avance peligroso de la Academia rosarina suele nacer o finalizar en sus pies, demostrando una vigencia física y técnica que rompe con cualquier prejuicio sobre la edad, elevando el techo competitivo de todo el plantel en la previa del certamen continental.
Rating de Impacto de Ángel Di María: el cerebro detrás del campeón
La métrica avanzada de 365Scores, conocida como Rating de Impacto, permite desglosar la relevancia real de un jugador más allá de la simple anotación. Mientras que un delantero convencional es evaluado solo por sus goles, el Rating de Impacto de Di María considera la calidad de sus pases clave, los duelos ganados y la frecuencia de acciones críticas en el área. Los números son contundentes: el “Fideo” promedia un Rating de 40.92, una cifra que prácticamente duplica la media de 22.15 que registra el resto del plantel de Rosario Central.
Este peso masivo en el funcionamiento colectivo se divide en un Rating de Ataque de 38.76 y un compromiso defensivo de 2.16, algo inusual para un jugador de su jerarquía. Esta faceta táctica demuestra que su aporte no es solo con la pelota en los pies, sino también en la presión y el ordenamiento del equipo en campo propio. Para los hinchas que siguen de cerca los partidos de hoy y analizan el rendimiento en vivo, la regularidad del rosarino es el factor que explica por qué Central rara vez pierde el control de los encuentros importantes.
Eficiencia volumétrica y el factor Big Data
Uno de los datos más reveladores del 2026 es la eficiencia por minuto de Ángel Di María. El atacante genera 0.45 puntos de Rating de Impacto cada 60 segundos que permanece en cancha. Esta densidad de juego significa que, en cada minuto de partido, el “Fideo” está produciendo algo positivo para su equipo, ya sea un desmarque, un centro preciso o un remate al arco. Su Rating de Ataque acumulado alcanza los 736.50 puntos, lo que lo sitúa en el percentil más alto de toda la Liga Profesional, muy por encima del promedio del equipo que se ubica en 310.20.
La jerarquía de Di María se manifiesta especialmente en la calidad de sus ejecuciones. Al analizar los Goles Esperados (xG) frente a los Goles Esperados a Puerta (xGOT), se nota una diferencia abismal. En el duelo frente a Lanús, Di María partió de una situación con un xG de apenas 0.04, pero gracias a su puntería, el xGOT escaló a 0.45. Lo mismo ocurrió contra Talleres de Córdoba, donde un tiro libre con un xG de 0.05 se transformó en un xGOT de 0.65 debido a la colocación quirúrgica del disparo.
PARA CERRAR EL ESTADIO 👏
— 365Scores (@365ScoresApp) September 14, 2025
Ángel Di María sigue sumando capítulos a su enorme carrera y hoy escribió uno inolvidable: ¡GOLAZO OLÍMPICO! ⚽️🔥
El Fideo marcó de córner directo para darle el empate a Rosario Central frente a Boca Juniors.
📊 Su remate tuvo apenas 0.01 en xG, un… pic.twitter.com/SAVRJEudsm
Rosario Central y el sueño de la Copa Libertadores
La vuelta del ídolo permitió que Rosario Central no solo compitiera, sino que dominara el plano local. Ahora, con el equipo clasificado a la Copa Libertadores 2026, la experiencia de Di María será fundamental para buscar la gloria eterna. El equipo de Arroyito se transformó en una máquina de generar situaciones, apoyado en la veteranía y visión de juego de su capitán, quien ya demostró en el arranque del torneo contra la Academia de Avellaneda que su pegada sigue intacta.







