¿Qué pasa con Gilberto Mora? La lesión que pone en duda su sueño mundialista
La Selección Mexicana y el Club Tijuana han encendido las alarmas. Gilberto Mora, el joven maravilla de 17 años, no juega un partido oficial desde el pasado 17 de enero, cuando tuvo que abandonar el encuentro ante el Atlético de San Luis debido a una persistente molestia en la zona de la pelvis.
El diagnóstico: Una pubalgia compleja
Lo que inicialmente parecía una fatiga muscular se ha confirmado como una pubalgia crónica. Esta lesión es sumamente engañosa para los futbolistas, ya que el dolor puede desaparecer en reposo pero reaparece ante la alta exigencia física.
Puntos clave de su inactividad:
- Carga de partidos: El joven mediocampista ha tenido un año con una saturación física atípica para su edad, participando simultáneamente con Xolos, Selección Mayor y el Mundial Sub-17.
- Tratamiento conservador: Hasta el momento, Gilberto Mora y su entorno han decidido no pasar por el quirófano para evitar un tiempo de recuperación que lo margine definitivamente del Mundial 2026.
- Incertidumbre total: Javier Aguirre, técnico del Tri, admitió recientemente que ni los médicos saben con exactitud cuándo podrá volver a las canchas, pues su regreso depende de que el dolor se vuelva “soportable”.

El dilema para Gilberto Mora: ¿Operación o Mundial?
Actualmente, el jugador se encuentra bajo un esquema de reposo absoluto y rehabilitación progresiva de seis semanas. Sin embargo, especialistas en Estados Unidos han sugerido que la cirugía es la única solución definitiva.
| Escenario | Consecuencia |
| Tratamiento conservador | Podría volver en abril, pero con riesgo de recaída inmediata. |
| Cirugía inmediata | Lo dejaría fuera del Clausura 2026 y muy probablemente del Mundial. |
El impacto en el Tri
La baja de Gilberto Mora es un golpe duro para los planes de Javier Aguirre, quien lo visualizaba como el revulsivo estrella para el verano. Con el Mundial a menos de seis meses, el futbolista corre contra el reloj para recuperar el tono físico y convencer al “Vasco” de que su cuerpo puede aguantar la máxima competencia.






